Posts by Ghibril

La ansiedad del tiempo. La ansiedad de esperanza

La ansiedad. Es el mal que inunda a la sociedad actual, a la que vive encerrada en ciudades, a la que se considera el Primer Mundo de manera hipócrita y egoísta. Estamos condenados a vivir en una eterna vorágine de cambios que, en contadas ocasiones, no podemos controlar. Los que habitan en lugares ajenos a ese huracán de acontecimientos, ausentes del ruido, del movimiento y de los incesantes vaivenes dirán que somos unos quejicas, que no sabemos qué son los problemas reales y que, la vida, está para vivirla y no para angustiarse por el qué pasará, el qué dirán, el qué harás. Sin embargo, hay que ponerse en la piel de los que circulan dentro del tráfico sin descanso, los que se aterran porque alguien gire a la izquierda cuando debía hacerlo a la derecha.

La ansiedad es un mal que afecta a la consciencia y que te ataca mientras duermes. No te deja respirar y los temblores al no saber qué hacer te hacen entrar en pánico, en un profundo abismo que crea paredes que se van cerrando a cada inspiración que des, a cada exhalación que necesites para volver a la tranquilidad. Cuando vives en un constante huracán de emociones incontroladas no puedes salir del tráfico, no puedes escapar de ese pequeño punzón que, sin aviso ninguno, te ataca a cualquier hora, en cualquier lugar y, sobre todo, cuando no hay salida por dónde escapar.

El terror más absoluto es pensar que no tienes tiempo para solucionar las cosas, que no existe para ti una oportunidad para pensar y que no hay salida, solo puertas bloqueadas y ventanas tapiadas. Se cierne sobre ti una sensación de que eres insignificante y que darte tiempo para ti es de ser egoísta porque, en ese momento, no vales nada, absolutamente nada. Sin embargo, hay algo que coincide cuando el momento pánico te absorbe y que deseas con unas ganas que sobrepasan las palabras escritas o el intelecto del mejor poeta. No quieres sentirte solo. Pero la soledad es la que está más presente cuando ocurre ese colapso de realidades. La realidad aparente se enfrenta con la imagen que tienes de ti y del mundo. Entonces el tiempo corre, se para, se adelanta y, de repente, ha pasado una hora o dos y tú no has solucionado absolutamente nada.

Cuando consigues relajarte y poner los pies sobre el suelo firme te das cuenta que, lo único que has conseguido, es perder el tiempo. Nada ha cambiado, a excepción de una sensación de vacío y las ganas desesperadas de que, mañana, sea otro día.

Nosotros mismos somos tiempo. Cuando decimos que “no tenemos tiempo” nos estamos poniendo como seres que no existen. A veces siento la necesidad de agarrar la mano a alguien que siempre exista, que siempre esté ahí, mirarle a los ojos y encontrar la tranquilidad cuando atacan esos momentos de pánico. Un apretón de manos, un abrazo o una caricia que me haga reconocer, sin palabras, que no pasará nada que, todo, absolutamente todo, irá bien.

Pero si todos tuviéramos eso, no existiría la ansiedad. La ansiedad del tiempo. La ansiedad a la esperanza.

Creo que… todos vivimos tan ansiosos, tan angustiados, tan ausentes de nuestra percepción del mundo que no nos damos cuenta de la inevitable necesidad de ayudarnos unos a otros. De estar ahí cuando nos reclaman en silencio y con ojos vidriosos, de que ellos se presenten en el peor momento, cuando somos nosotros los que aguantamos las lágrimas. La ansiedad, la angustia y el vacío solo desaparecerá cuando miremos a nuestro alrededor.

Pero soy demasiado positiva pensando que, en algún momento, esto será así. ¡Qué curioso! Pues este pensamiento, este ápice de esperanza es lo que me crea más ansiedad.

Read More

Luna menguante

A veces siento compasión por la Luna. Parece que la Tierra le acompaña para que nunca se sienta sola, pero yo sé que no es así. Es la Luna quien siempre gira al compás de su hermana mayor, es la que le da calidez a las noches cuando la oscuridad se cierne en una de sus caras, cuando nuestro planeta se siente desamparado. No sabe decirle que no, ni siquiera puede evitar verla llorar cuando llueve o enfurecerse cuando se digna a violentar a los seres vivos que habitan en sus tierras con huracanes, terremotos, tsunamis o erupciones volcánicas. La Luna, levemente, casi imperceptiblemente, le tiende su manto de luz plateada, le hace sentirse amada y querida, le hace plenamente feliz pase lo que pase. Y lo lleva haciendo durante millones y millones de años.

Pero no lo veo justo. Cuando la Luna desaparece para que el firmamento inunde las noches de la Tierra, ésta no es capaz de seguirla, de preguntarse dónde estará, cómo se encontrará y cerciorarse de que, su alma, no se ha roto en mil pedazos tomando la decisión de desaparecer. Está al 100% segura de que acabará volviendo, de un momento a otro. Existe un calendario que determina los estados de la Luna, los sentimientos que profesa. El estado que más me gusta es el menguante.

Es justo aquí cuando la Luna se da cuenta de que su amor incondicional, sus sentimientos sin maldad y su entrega total no son correspondidos. Es el momento en el que se retrae sobre sí misma y comienza la introspección. Empieza a replantearse su existencia, comienza a preguntarse por qué sigue un camino que nunca llevará a un final feliz. Debe pensar más en ella misma y buscar otro planeta con el que compartir su luz, con el que el amor sea mutuo, al 50 / 50. Empieza a menguar, empieza a esconderse, a tomar las riendas de su vida para desaparecer por completo sin mirar atrás.

Apenas dura unos días en los que no está ahí y deja paso a las noches cerradas. En esos momentos en los que, por fin, debe sentirse libre, es cuando emerge una angustia incesante sobre ella. No puede parar de preguntarse si la Tierra estará bien sin su apoyo, sin su luz y, en general, sin su eterna compañía. No puede quitarse de la cabeza el brillo del Sol sobre sus océanos azules, el marrón que se tiñe de verde en el Amazonas o esas formas que tanto le hacen reír cuando las nubes se vuelven juguetonas en su atmósfera.

En cierta manera la Luna sabe que, la felicidad, es poder estar ahí con ella tendiéndole su mano, entregando toda su alma, creciendo, decreciendo, llenándose por completo de alegría hasta acabar desapareciendo por unos días. Y todo esto sabiendo que, nunca, será suya.

Read More

El refugio

refugio

Creía que iba a ser más difícil volver, simplemente, a escribir. Pero llega uno de esos momentos en los que te explota la mente de una manera excepcional. Como si fueras a vomitar, el cerebro te pide que actúes, que eches todo lo que tienes dentro aunque no tenga sentido. Y, joder, me alegro de que haya revivido por completo porque creía que había muerto. La sensibilidad siempre ha estado ahí, escondida bajo la maleza de la monotonía y la incertidumbre y, de repente, suena una canción que se mezcla con imágenes en mi pensamientos y, entonces sí, ¡oh sí! Viene como un remolino que sube desde tu vientre hasta tu garganta, haciéndote vomitar esperanza, esperanza de que la inspiración ha llegado y se tiene que quedar una temporada.

No tengo ni idea de qué voy a contaros hoy. No tengo ni la más remota idea.

Sólo sé que no puedo mirar con los ojos de forma pasiva. No puedo quedarme quieta viendo cómo mi alrededor se desmorona y todo porque no soy capaz de moverme dos centímetros. ¿Sabéis esa sensación de que, si no corres, te quedarás dentro de una explosión? Sí, como si tu cuerpo se quedara a medio desmembrar, como si el grito quedase en el infinito, sin regreso, sin final, sin retorno a ninguna parte.

Ahora me viene a la mente la historia de una niña que vivió encerrada mucho tiempo en un refugio. No obstante, la misma pensaba que sería un refugio seguro, de esos de los que, si escapas, es porque estás loco de remate. El problema que tenía esta pequeña es que quería curiosear. Todo, absolutamente todo, debía investigarlo y preguntarse mil veces por qué. Un refugio no está hecho para los “por qués” así que tuvo que marcharse. Entonces llega ese momento que escapas de tu lugar de confort y no sabes qué camino coger. Nada más salir te tropiezas y no hay nada más doloroso que tropezarte y caer de boca contra el suelo.

Este suceso le ha pasado decenas de veces a la pobre cría. No obstante, llegó un momento que no pudo más y tuvo que darse la vuelta. Volvió al refugio esperanzada, esperando encontrar la calma y el relax que tanto echaba de menos.

Pero un refugio, si por algo se le llama de esa manera, es porque está para un cierto tiempo. Cuando pase el peligro es cuando debes salir y sentirte libre, sin daño alguno. Pero cuando se habla del refugio del alma, te pueden dar una patada cuando menos te lo esperas. Y, lo peor… es que estás esperando que te echen para volver a tropezarte. Es el momento en el que sientes dolor, en el que sientes algo, en el que te sientas viva aunque maldigas, traiciones tus pensamientos y destroces toda tu moral.

Cuando la chica salió, volvió a tropezar y dolió. No obstante, supo cómo curarse las heridas esta vez. Los que habitaban en el refugio con ella le contaron que nunca encontraría una salida al largo sendero y que, el mismo, le pondría trampas constantemente. La más dura era la de los espejos. Cuando se miraba al espejo sentía verdadero pánico de la imagen que se reflejaba. Nunca se había sentido tan muerta por dentro y jamás pensaría en no reconocerse frente a él.

Pero ahora le gustaba verse con rozaduras en los tobillos, sangre en los talones, rasguños en los muslos, arañazos en los senos y hostias en la cara. Por muy magullada que estuviese podía reconocerse frente al espejo. Fue entonces cuando pudo sonreír por primera vez fuera de su refugio. Y, también, pudo soltar sus primeras palabras:

“¡Que os jodan a todos!”

 

Read More

Currículum Vitae

Currículum Vitae

Pues… ésta soy yo profesionalmente hablando 🙂

 

FORMACIÓN ACADÉMICA INTERESANTE

Y sé hablar y entenderme en inglés perfectamente sin necesidad de títulos (si quieres te lo demuestro) y, también, puedo sobrevivir hablando japonés.

Curriculum vitae ghibril ariadna morales

 

EXPERIENCIA

  • Redacción creativa (Copywriter)
  • Guión
  • Relato corto
  • Gestión multimedia
  • Marketing online
  • Social Media
  • SEO
  • SEM
  • Content Marketing
  • Blogger
  • Profesora particular de japonés (más de 3 años)
  • Experiencia técnica (iOS)
  • Atención al cliente
  • Monté una empresa con dos pares, así que algo de cómo se mueve el mundo administrativamente sé un rato 😛

 

EN QUÉ CREO

En el buen servicio y la recomendación de las personas de a pié. Que mi cliente obtenga buenas recomendaciones a través de mi trabajo es mi mayor meta. Quiero sentirme bien con lo que hago y que, la persona para la que trabajo, también. Creo en el trabajo en equipo, en las personas, en el espíritu del buen hacer y me encanta la frase: “¿qué puedo hacer por ti?”

Porque la clave está en la gente que nos quiere por lo que hacemos y, por tanto, por lo que somos.

Si quieres saber más: ¡cotillea, cotillea! 🙂

Read More

¿Quién es Ghibril?

¿Quién es Ghibril?

*el dibujo de aquí al lado es obra del señor @CarloGalucci* (gracias querido) 🙂

¿Ghibril? ¿Cómo carajo se lee eso?

Si has indagado un poco en esta web verás que tengo una cierta pasión enfermiza por la cultura japonesa. Y me viene desde que era una renacuaja.

Es por ello que empecé a interesarme en el anime y en leer aquellos cómics de chicas con los ojos gigantes llamados Mangas. Fue así como descubrí una serie que me gustó en exceso: Angel Sanctuary, obra de Kaori Yuki. Uno de los personajes femeninos protagonistas resulta ser la reencarnación del Arcángel Gabriel. En la traducción castellana se llamó Ghibril. Me gustó tanto que lo llevo utilizando desde los 15 años para identificarme. Es por eso que, en internet, la gente me conoce más por Ghibril o AriGhibril.

No obstante, mi pasión por las culturas asiáticas y, en concreto, de la japonesa no acaba con ver series de dibujos y leer cómics como una posesa. Adoro su forma de pensar y de ver el mundo. Y así lo representan en la comunicación, el branding, la publicidad y el marketing. Es por ello que lo estudio en profundidad y dedico un blog dedicado al Marketing en Japón e, incluso, me atreví a abrir una empresa dedicada a la moda japonesa que, actualmente, es un blog relacionado con el mismo tema (este país te pone muy difícil eso de emprender) :(. Lo encontraréis en Fashionable Japan.

Y como no me lo tomo como un juego fui estudiante de japonés en la Escuela Oficial de Idiomas Drassanes, Barcelona. Estudié durante 4 años y sigo aprendiendo sin parar por mi cuenta. De hecho, llevo siendo profesora particular de japonés desde hace ya unos 3 añitos, ¡y me encanta! Así que, si queréis clases, ¡no dudéis en contactarme!

manga angel sanctuary Gabriel Kaori Yuki

La verdadera Ghibril, personaje creado por Kaori Yuki

Vale genial, ¿pero quién eres?

Pues Ariadna. ¿Cómo te has quedado? ¿Pensabas que me llamaba Ghibril? Mi madre, una mujer hecha y derecha (y bien guapa) me dio a luz un medio día del 26 de junio allá por el año 1987. Junto a mi padre, hombre sabio donde los haya, me criaron sola hasta que en 1993 llegó mi hermana Desi.

Rodeada de mucho amor y mucho cachondeo (mi familia es única :D) viví hasta los 18 años en mi ciudad natal: Almería. Una ciudad que me ha dado muchas alegrías y que echo mucho de menos. Actualmente vivo en la bonita Barcelona. Eso no evita que añore las playas de Almería, su tranquilidad y sus tapas. Pero, sobre todo, a la gente que sigue estando allí, intentado sacar adelante una provincia pobre pero llena de cosas bonitas.

No obstante, yo sabía que tenía otro camino. Un camino que aún ando descubriendo.

Yo de pequeña era un verdadero coñazo, en serio. Lo preguntaba todo, hasta por qué se afeitaba la barba mi padre si le quedaba tan bien. Las personas que me rodearon tuvieron paciencia y siempre me contestaban cosas que a mí me parecían increíbles.

Así siguió creciendo mi curiosidad.

Nunca he querido ni quiero ser rica. Pero deseo hacer algo importante, algo que sea bueno. Y sé que no lo haré sola.

 

Madurez

Por eso decidí ir a la Universidad a estudiar Periodismo. Como mi curiosidad era insaciable, me aseguré de que fuese la profesión que me daría más respuestas en el futuro. Al final acabé en la Facultad de Ciencias de Comunicación de la Universidad de Málaga y, por ende, llegó mi independencia.

En los años de Universidad aprendí mucho y sí, también me pegué alguna que otra juerga épica.

Pero estaba madurando y, como tal, me llevé muchas decepciones. Una de ellas fue darme cuenta de que ser periodista en este país (y en la mayoría) equivale a obedecer las órdenes del político de turno. Como no quería ser un papagayo más, me centré en algo que no limitase mis ganas de luchar por la información justa y la libertad de expresión. No me quedaba otra que dirigir mi camino hacia la ficción

 

Destino

Fue entonces cuando hablé con mi segunda mami: mi tía Paqui, una mujer enérgica y vital de 70… ¡30 y tantos! que reside en Rubí (Barcelona) desde hace más de 45 años. Echa mucho de menos su tierra y, sobre todo, a su familia de Almería.

Ella me acogió con los brazos abiertos en lo que sería mi nueva etapa en Barcelona. Sin apenas ahorros y ayudando con los gastos a mi tía, viví 2 años en Rubí donde acabé un Máster de Ficción en Cine y Televisión en la Facultat de Ciencias de la Comunicació Blanquerna (Universitat Ramon Llull) y trabajé en una empresa de desarrollo web y marketing (Interdigital).

Aunque la ficción me apasiona, el contexto en el que se mueve no es favorable para ejercer como guionista exenta de enchufes o familiares que se dediquen a esto. Aunque algo frustrada conseguí acabar mi primer guión de largo, titulado Naranja, que sigo intentando mover por ahí sin éxito. Mientras tanto, vomito historias en formato de relato corto y no dejo de escribir todo lo que se me pasa por la cabeza, ya sea en las notas del iPhone como en la “Moleskine” que pille o cualquier libreta me vale.

Mi experiencia laboral la explico mejor en mi Curriculum Vitae pero, tras haber pasado por diferentes medios de comunicación de prensa, radio y televisión y productoras como El Terrat o Veranda TV, mi vida está en escribir, escribir y escribir. Llevo más de 3 años trabajando en Marketing online. He aprendido mucha técnica, estructura web y promoción pero, sobre todo, me he dado cuenta que la comunicación, los contenidos de calidad, son los que siguen moviendo el mundo. Monté una empresa dedicada a la moda japonesa y aprendí un montón de cómo este país te pone las cosas difíciles y, actualmente, soy técnica de una de las mejores tecnologías del mundo, de la cual vivo enamorada y escribo en una de las mejor revistas sobre Japón de habla hispana como es Eikyo. Pero la vida es aprender y no dejar de luchar y, en mi caso, de escribir 🙂

Y así estoy. Sigo sin callarme las cosas, escribo sin parar y busco mi sitio sin descanso.

¡Gracias por leerme!

Read More

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies