Posts Tagged "pensamientos"

Left

Una melodía de cajita de música sonaba a lo lejos, rejurgitando entre los átomos de hidrógeno. Su sonido era melancólico, pero vomitaba palabras de apoyo y voces de alegría.
Si fueras capaz de agarrarme el corazón en este momento explotaría en tus manos alejándote de este mundo de violines tristes y estrellas fugaces. Y en esos pocos segundos todo esto vino a mi mente:

“Dejar todo cuando aún queda mucho por hacer. Amar a medias cuando puedes descubrir el cielo antes de pasar a una mejor vida. Tragarse las lágrimas cuando la única solución es llorar para calmar tu angustia. Sonreir cuando desearías usar la violencia. Ponerte de pie cuando lo que necesitas es sumirte en un placentero sueño. Beber té de hierbas cuando lo que verdaderamente necesitas es una puñetera cerveza. Agachar la cabeza en la pista de baile cuando desearías desatar tu adrenalina moviendo todo tu cuerpo al ritmo de la música. Cerrar los puños en señal de frustración cuando podrías abrazar al ser amado. Para qué hablar si sabes perfectamente que el silencio lo dice todo entre los dos. ¿Por qué te pones ese vaquero usado cuando compraste un precioso vestido ayer? Sonrojarse por tener menos tetas que aquella, más cintura que la otra y unos pies como lanchas. Taparse la cara porque llevas gafas cuando te sientan tan bien…

Hay tantas cosas que no entiendo y que quedan por descubrir.
Hay tantas cosas que dejaría atrás.

¿Por qué intentas ser normal cuando puedes ser alguien excepcional?”

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Sequía



El otro día me encontré con mi amiga Estefanía, a la que no veía desde el instituto. La pobre llevaba sin beber agua unos 4 años. Su estado era lamentable: sus ojos caídos, la boca exigiendo saliva y la lengua rota por la deshidratación. Asustada por la imagen que me mostraba, le ofrecí mi botellín de agua. Ella se abalanzó hacia él al asomarse por la cremallera abierta del bolso. Bebió todo el contenido pero, al contrario de lo que debería pasar, su estado empeoró.

Quería llorar pero no le quedaban lágrimas. Se las había bebido todas.

En el agua se crearon los primeros seres vivos. Sin ella el ser humano no existiría. Pero hay riachuelos de un agua muy distinta, fluye por otra parte del cuerpo y se escapa en actos y sonrisas.

“¿Pero qué hace uno cuando tiene sed y el agua no está cerca?”

Esto fue lo último que me dijo Estefanía antes de caer al suelo sin vida.

La autopsia reveló falta de cariño, soledad crónica y una terrible melancolía y desasosiego por una mirada gris que nunca volvió a reconocer.

Fotografía: Rocío Hernández

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Silvia


Su abuela siempre se lo había dicho: “Esta niña ha nacido con estrella”. La pequeña Silvia no dejaba de preguntarle qué significaba. La abuela la miraba con picardía hasta transformar su gesto en una caricia comprensiva con restos de pena y angustia.

Silvia creció, vivió en una familia acogedora, algo alocada pero feliz. Nunca llegó a conocer la desgracia ni el desánimo. Sus padres la querían, tenía amigos y una vida social reconfortante. El dinero no sobraba pero era suficiente para poder disfrutar de agradables veladas. A la vez que crecía se daba cuenta de su potencial, de que ella se alejaba de lo convencional, que le costaría encontrar lo que de verdad le llenara.

No era guapa, cosa que no impedía que fuese un imán para hombres y mujeres. Experimentó, destrozó corazones y el suyo parecía partirse con el olor impregnado en las sábanas de amantes esporádicos. Un día como otro cualquiera su vida cambió. El instante en que sus miradas se alejaron la estrella que acompañaba a Silvia explotó como una supernova dejando pedazos esparcidos en el alma. Ni el pegamento más fuerte conseguiría recomponer una estrella moribunda.

Él no volvería jamás. Ella lo sabía y le costaba respirar. Decidió seguir adelante sin estrella, sin pasión ni ilusión. Alzaba la mano a desconocidos para que agarrasen los pocos pedazos que quedaban. Ella decidió aferrarse a David, un buen hombre de gran corazón. Fue así porque él recogió el último trozo que le quedaba a Silvia, el más grande y el que aún brillaba con luz propia. Silvia se agarró tan fuerte que no se dio cuenta que robaba parte de la luz de la estrella de David. Ella ya no existía y hacía desaparecer poco a poco al hombre que lo daba todo por ella, hasta su propia existencia.

Los peores momentos llegan juntos. Sus padres murieron, ella no podía tener hijos, su hermana había muerto en un trágico accidente. En el velatorio miró a su hermana sin lágrimas en los ojos, cogió la mano de David con fuerza y pensó en aquél hombre que le robó la luz. Quiso estar a su lado, que él fuera quien le apoyará en estos momentos tan difíciles. Creyó tenerlo al lado, percibir su olor a castañas asadas y comenzó a llorar desesperada. David le abrazó, ella se agarró fuerte a sus hombros. Se sintió tan desgraciada por no poder iluminar toda la estancia con la luz que le robó un maldito embustero. Se sintió una ladrona, una puta barata que roba y utiliza el brillo de los de su alrededor. Lloraba por ella. Vergüenza, pena, angustia y desprecio. Su abuela era una mentirosa, ella no había nacido con estrella. Las estrellas duran más tiempo. Antes deben consumirse por completo para explotar.

Al otro lado del charco un terrible suceso acababa de ocurrir en un pequeño lago a las afueras de una gran ciudad. El mejor cantante de blues de todos los tiempos se había suicidado y había dejado un rastro de luz cegadora. Rastro que siguieron los policías para encontrar el cadáver.

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Big Bang

15.000 mil millones de años se dicen pronto, ¿verdad? Es el tiempo estimado del origen de todo lo que conocemos, del origen de la NADA y del TODO, de las estrellas, de las galaxias y los pequeños mundos que iban creándose gracias al poder casi omnipotente de estos hornos estelares, soles de distintos tamaños, unos más masivos que otros. Novas, supernovas, enanas blancas o marrones… las estrellas mueren para dar vida a otras en cúmulos brillantes de nubes de colores. Nebulosas que parecen de mentira y son tan bellas que dejan ensimismado a cualquier ser vivo que pueda visionar esta maravilla natural.

Cada vez que leo, veo o investigo algo sobre astronomía emerge una nostalgia difícil de explicar dentro de mí. Me adentro tanto en el Cosmos que creo viajar por el espacio oscuro y frío. Floto y noto el origen de lo que soy. Son escalofríos placenteros producidos por la respuesta a mi existencia porque sí, la conozco, pero de manera consciente no consigo acordarme de ella. La astronomía, los enigmas del universo son un quebradero de cabeza para el ser humano, pero también un don para que deje su mente en blanco y se dedique a soñar mirando el cielo profundo, deleitándose con el brillo de las estrellas de las noches claras.

El Universo, señores, es todo lo que ves y no ves. Cuando tienes frío eres el Universo, cuando caes, cuando lloras, cuando ries, cuando hablas, cuando cantas, cuando sueñas… Todo tú y todos nosotros somos el Universo.

Somos polvo de estrellas

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Las pequeñas cosas

 

Me gusta mirar las olas del mar
Oler mi pelo recién lavado
Acariciar las puntas de mi cabello cuando intento pensar en algo importante
Chuparme los dedos cubiertos de crema de chocolate Nutella
Mirarme las uñas de los pies recién pintadas
El café recién hecho
Que se me empañen las gafas con el vapor del té
Ladear la cabeza al ritmo de la música con los ojos cerrados
Lavarme las manos continuamente para tener una excusa para mirarme al espejo y sonreirme con complicidad
Tirarme minutos y minutos metida en la ducha hasta que las yemas de los dedos de los pies se me arrugen
Escuchar como revientan las burbujas de un cava recién abierto
Leer recostada en la cama antes de dormir
leer en el autobús
leer acompañada solo de un café, unas pastas y una cafetería bohemia y medio abandonada
leer en la playa
leer andando
leer donde sea posible…

Quedarme embobada mirando escaparates de cualquier tipo
Dirigir la vista al cielo sea de día o de noche
Contar las estrellas en distintos lugares
El ruido de la ciudad
El agudo silencio de mi cuarto en la residencia
Observar a la gente en el autobús, fijarse en los zapatos de esa chica, la sonrisa de aquel chico, un grupo de gente que habla de un día nefasto de clases…
Inventarme historias sobre ese chico, esa chica, ese grupo de gente…
Mirar por la ventanilla de cualquier transporte y deslizar los ojos de derecha a izquierda al compás de la velocidad de los objetos que se alejan
Fumarme un cigarrillo antes de dormir tirada en la silla y mirando por la ventana cualquier movimiento del viento
Escuchar canciones tristes en francés
Llevar el mp4 puesto a todas partes
Que suene la canción que justo un segundo antes había pensado
Andar siguiendo los dibujos del suelo que voy pisando
Sentir el aroma de la lluvia desde el zulo
Oler a tierra mojada al salir
Tener siempre la puntita de la nariz helada

Soñar despierta antes de soñar de verdad
Soñar despierta en la ducha
Soñar despierta cocinando
Soñar despierta caminando
Soñar despierta en clases
Soñar despierta estudiando
Soñar despierta en la biblioteca
Soñar despierta en el autobús
Soñar despierta mientras salto para descagar adrenalina o estrés
Soñar despierta bailando When the leeve breaks
Soñar despierta a la vez que chillo tu nombre
Soñar despierta en mitad de las conversaciones
Soñar despierta mientras veo la tele, escucho la radio, navego por internet…
Soñar despierta ahora mismo…

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